Leyenda: el hilo rojo del destino
Una preciosa leyenda sobre los vínculos telúricos entretejidos entre personas, más allá de cualquier otra consideración romántica. Muy en consonancia con la gran fiesta tradicional catalana de Sant Jordi, dia de la rosa y del libro (23 de abril), día dedicado al canto del amor y de los vínculos interpersonales y a la promoción del libro y la lectura.
¿Sabes de que trata la leyenda japonesa del hilo rojo del destino? ¿Has tenido alguna vez la sensación de que hay algo inexplicable que te une a otra persona? ¿Has sentido un magnetismo hacia alguien que te ha llegado a desconcertar? ¿O son simplemente imaginaciones tuyas? ¿Estamos unidos a las personas que conoceremos? ¿Las personas se conocen en el momento exacto o también el destino comete equivocaciones? Existe un proverbio chino que dice: «Un hilo rojo invisible, conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, a pesar del tiempo, del lugar, a pesar de las circunstancias. El hilo rojo que une a dos personas puede tensarse o enredarse, pero nunca llegará a romperse.» Se trata del hilo rojo del destino.
¿Qué es el hilo rojo del destino? ¿Dé dónde surge la leyenda del hilo rojo del destino?
Ésta creencia surge gracias a la ciencia, (lo creas o no) por un descubrimiento médico. Esta leyenda nació cuando se descubrió que la arteria ulnar conectaba el dedo meñique con el corazón, y se empezó a decir que los hilos rojos del destino unían a ambos.
Este vínculo representa la promesa y la unión eterna de las personas, lo que en forma de metáfora indica que hay personas unidas por un lazo afectivo, por una energía, por un poderoso magnetismo desde el momento de nacer que no se rompe nunca, pase lo que pase. Según esto, nada pasa por casualidad: los amigos que tienes, tu pareja, todo ha sido fruto de un hilo que nos une a todos. Es el hilo rojo del destino.
Durante el periodo Edo japonés (que tuvo lugar entre1603 y 1867), algunas mujeres, con el fin de demostrar su devoción y amor infinito a sus esposos, se amputaban el dedo meñique para de esa forma mostrarles que no estaban unidas a nadie más que a ellos, a ese hilo que ya no surgía del dedo, sino directamente del corazón hacia el de sus amados maridos. Los japoneses suelen cerrar promesas haciendo una “promesa de meñique” a través de una estrofa de una canción infantil: Promesa de meñique, si miento me tragaré mil agujas… En Japón en materia de amor no se suele mencionar a Cupido, sino que todos se refieren al hilo rojo del destino (Unmei no akai ito en japonés). Para los japoneses significa que nada es producto del azar o de la suerte y que no tenemos todo el control sobre nuestra vida.
Entre la comunidad de padres y madres adoptantes en China, esta metáfora es muy recurrente. Ya que esta supone que el vínculo entre el hijo adoptado y los padres ya está realizado de antemano por este hilo rojo. Además, favorece la fortaleza en los malos momentos, dado que la mayoría de los casos hay que realizar una larga espera. En estas comunidades, es normal la utilización contextual de frases como “estamos tirando fuerte del hilo rojo”, o “tendiendo puentes con hilos rojos” lo que convierte a la leyenda en una parte más de la jerga de utilización habitual.
Desde el principio de los tiempos el ser humano busca respuestas que den significado a nuestra corta existencia. Debido a eso todas las culturas han descubierto o fabricado leyendas sobre el destino o nuestra vinculación con el universo. El hilo rojo es una forma de integrar al ser humano como parte de un todo, del universo con conexiones más allá de las meramente físicas. De esta forma, la vida cobra sentido al saber qué estamos en la vida de alguien más allá de los tiempos y las diferentes dimensiones. Nuestro ikigai, nuestras razones para vivir se incrementan.
El ser humano no ha tejido el entramado de la vida, somos un hilo dentro de ella, cualquier cosa que hagamos en esta tela de araña, nos lo hacemos a nosotros mismos. Todo está conectado, todo está enlazado. Cuando las almas se tienen que encontrar, el destino acerca los mundos, borra la distancia, une los caminos y desafía a lo imposible.
La ciencia y el hilo rojo del destino. Un pequeño apunte. Si te atrae la física, quizás hayas oído hablar de la paradoja de Einstein-Podolski-Rosen (EPR) que dice que dos fotones (partícula que pertenece a la luz) que nacen de una misma fuente, están entrelazadas (esto es a lo que llaman el entrelazado cuántico). Es decir, que lo que le ocurra a una partícula de fotón, repercutirá en la otra de la misma manera. ¿Estará esto vinculado a nuestro hilo rojo?
¿Qué significa el hilo rojo en el amor?
En contraposición a otras supersticiones o creencias amorosas, la japonesa no se limita a la pareja, ni a una sola persona a la que estemos destinados a encontrar. Versa acerca de esa ramificación arterial que surge desde el dedo meñique hacia todos aquellos con los que haremos historia y todos aquellos a los que ayudaremos de una manera u otra: puede ser un amigo, alguien con quien te cruzas y un magnetismo extraño os une, alguien que no puedes sacar de tu cabeza o por que no, el amor de tu vida.
Sentir el hilo rojo del destino en tu alma es encontrar sentido a todas esas cosas... es ver la vida desde otra perspectiva, mucho más intensa y apasionada. La leyenda del hilo rojo del destino es una manera de entender nuestro itinerario de encuentros como una trama predeterminada donde las relaciones de pareja y todas las pequeñas historias que enlazamos con otros no son casualidades fruto del azar sino parte de un tapiz rojo universal cuyos hilos rojos nos fueron dados al nacer, pero nosotros tejimos poco a poco con nuestras experiencias vitales.
El hilo rojo y las almas gemelas
Unos lo llaman química, otros energía, a mí me gusta decir magia… ese hilo está siempre ahí, al igual que un bebe está unido a su madre por el cordón umbilical, o el cuerpo humano al alma viajera en los viajes astrales… Esos seres son lo que otros llaman almas gemelas, que viajan a través del tiempo para volverse a encontrar. Si quieres investigar acerca de este concepto te recomiendo los libros del Dr. Brian Weiss, experto en regresiones. "Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma gemela. Sus manos nos rozan o sus labios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbitamente…" (Brian Weiss). Este hilo rojo del destino, hilo conector que nos une misteriosamente y en forma caprichosa con personas que jamás hubiese pensado, describe perfectamente una verdad guardada en los corazones de cada uno de nosotros: la verdad de la existencia de un amor intenso y tremendamente real.
No debemos cerrar esta idea solo al amor, esta poderosa conexión puede sentirse con personas con las que apenas hemos tenido trato, y sin que medie un enamoramiento al uso… puede ser con ese amigo de la juventud al que añoras cada vez que marcha y al que desearías tener a tu lado para encarar la vida de otra manera. También puede ocurrir con esas personas que desprenden para ti una atracción vital inesperada, sin que por ello tenga que surgir el amor. Puede ser una amistad espectacular, una sintonía vital especial… Lo que es cierto es que cuando te encuentres a esa o esas personas, sentirás que hay una familiaridad que te sorprenderá, pero que te reconforta a la vez, y posiblemente sentirás que tu intuición es mucho más certera de lo normal con esa persona en particular.
¿El hilo rojo del destino se puede ver? Se puede sentir, se puede intuir, pero ver el hilo rojo no es posible. Es una sensación, una energía que te abraza. Un vendaval de amor y de emociones que solo el que está conectado contigo puede sentir de la misma forma. Se puede ver en los ojos de luna de la otra persona.
¿Cuál es la historia del hilo rojo del destino?
Acerca del hilo rojo, existen muchas leyendas asiáticas, y en particular leyendas japonesas. Son variantes de una hermosa creencia que merece ser compartida. Hoy quiero contarte solo dos:
- La leyenda del hilo rojo del destino y la luna. La primera variante, la leyenda china, versa acerca de un anciano milenario que habita en la luna y que, cada noche sale en busca de las almas que habitan en la Tierra que están destinadas a juntarse. Cuando las encuentra y se da cuenta que son la una para la otra, las une con un hilo rojo para que no se pierdan, para que no separen nunca. Para que un día, ese hilo empiece a tirar uno del otro para propiciar el esperado encuentro. Y entonces… ¿qué ocurrirá? Sólo los que estén amarrados por ese hilo, podrán saberlo.
- La leyenda del hilo rojo, la hechicera y el Emperador. El hilo rojo del destino, leyenda japonesa. Esta es más popular que la anterior y en casi todos los hogares japoneses se recita a los niños. Cuenta la leyenda que: «Hace muchos pero que muchos años un joven emperador de la antigua China, recibió la noticia de que existía una increíble hechicera. Y que esta tenía la capacidad de saber quién estaba destinado a quién, por lo que la mandó traer a su corte para saber quién sería la mujer que le acompañaría en futuro. La hechicera accedió a contárselo y se puso a seguir un hilo rojo desde la mano del emperador que la condujo hasta un mercado callejero donde una joven y pobre campesina vendía productos con una pequeña bebé en brazos. El emperador, enfurecido por estar unido a una simple campesina, mandó matar a la hechicera creyendo que lo que le había dicho no era verdad y empujó a la campesina a la que se le cayó su pequeña criatura al suelo, haciéndose esta una herida en la cabeza al golpearse con una piedra que había en el suelo. Muchos años después, el emperador decidió casarse por motivos estratégicos con la hija de un general muy poderoso. Como era costumbre, el día de la boda vio a su mujer por primera vez y al mirarla tras el velo, descubrió que ésta tenía una cicatriz en la frente. Su futura esposa era aquella pequeña bebé que él mismo había tirado al suelo y a la que le había hecho tener tal cicatriz.»
Gracias a esta última leyenda asiática los chinos dicen que se demuestra que: Nadie puede escapar de la persona que es para uno, esa que nació para amarnos y nosotros para amarla. No importa el tiempo, el lugar o la circunstancia, por más que se pretenda escapar del camino, el camino ya está escrito.
Todos tenemos alguien especial, o quizás varios ¿quién sabe? Pueden aparecer en distintas fases de tu vida y ser de generaciones distintas, incluso de vidas distintas, pero nuestro corazón siempre las reconocerá y querrá abrazarlas de una u otra forma.
¿Qué dice Paulo Coelho acerca la leyenda del hilo rojo del destino?
El escritor Paulo Coelho escribió un cuento del hilo rojo del destino fascinante: “Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos… Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella…
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón. Y que les impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejarán de intentarlo… Se rendirán y buscarán a esa otra persona que acabarán encontrando. Pero les aseguro que no pasarán una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más.
Todos saben de qué estoy hablando, porque mientras estaban leyendo esto, les ha venido su nombre a la cabeza. Se librarán de él o de ella, dejarán de sufrir o conseguirán encontrar la paz (le sustituirán por la calma). Pero les aseguro que no pasará un día en que deseen que estuviera aquí para perturbarlos. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias” Nunca podrás escapar de tu corazón, así que es mejor que escuches lo que tiene que decirte… (Paulo Coelho, «El alquimista»).
A partir de ahora, presta más atención a tu corazón, a tus hilos del destino, quizás tu hilo rojo del destino esté más cerca de ti de lo que piensas. Y si me permites una sugerencia, dale una oportunidad, dásela a tu vida. Permite que el lazo rojo te envuelva con su calor ¡No te arrepientas hasta final de tus días!
Es el hilo rojo del destino… ese hilo invisible que te sigue y te acompañará allá donde vayas. Nuestro hilo rojo marca nuestro destino, es un camino prefijado que nos acerca a quienes más nos necesitan y a quienes más necesitamos, aunque desde nuestra minúscula visión humana y mente racional no atisbemos a entenderlo. Quiero pensar, que dos personas cuando se quieren de verdad, atan sus almas entre si, para siempre.
Extracto a partir de: https://ununiversomejor.com/la-caricia-de-un-hilo-rojo-en-tu-vida/
Ver también:
Secció: LES RELACIONS HUMANES
Secció: EL AMOR QUE NOS CURA
Per a «construir» junts...
«És detestable aquest afany que tenen els qui, sabent alguna cosa, no procuren compartir aquests coneixements».
(Miguel d'Unamuno, escriptor i filosof espanyol)
Si el que aquí se t‘ofereix ho trobes interessant…
No t’ho guardis per a tu sol…
Les teves mans també són necessàries...
comparteix-ho, passa-ho...
Junts podem contribuir a ampliar la consciència «global»
Para «construir» juntos...
«Es detestable ese afán que tienen quienes, sabiendo algo, no procuran compartir esos conocimientos».
(Miguel de Unamuno, escritor y filósofo español)

